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Condiciones para un gestión sanitaria eficiente

En una visión global, y visto que se están polarizando las opiniones como siempre pasa en esté país donde nos encanta dividirnos en ideologías estamos asistiendo a la siguiente representación mediática:
A. Defensores de lo público a ultranza por ideología e intereses políticos, por disciplina de partido, y recelosos de lo privado.

B. Defensores de lo privado a ultranza por ideología u otros intereses de negocio, recelosos de lo público.
C. Ciudadanos malinformados y desinformados, que recelan de una solución o plan que venga de los poderes políticos, al existir un gran descrédito en la clase política en la que muchos ciudadanos piensan que todo es corrupción o sospechoso de corrupción sobre todo si viene del partido que menos me gusta.

D. Se nos trata de meter a gestores públicos a veces en el mismo saco de los políticos desacreditándonos como faltos de profesionalidad. La realidad es que aunque no seamos políticos muchos de nosotros, la gestión pública directa está absolutamente mediatizada por los deseos de los políticos de turno; ya que actualmente la administración pública es brazo ejecutor directo de los políticos, por ello se ha usado y se usa la sanidad como instrumento directo para ganar votos a base de engordar carteras de servicios e infraestructuras.

Se dice que se gastará más con la gestión privada u otros que menos. Otros que si hubo que rescatar al modelo Alzira y habrá que rescatar a más, como ha pasado en Bankia. Pues bien, recordar que los principales rescatas a sido a Cajas que eran entidades controladas por el poder político y mucho más similares a la gestión pública que los bancos privados puros, y recordar a la gente, por si no lo sabe, que el sistema sanitario público está siendo rescatado sistemáticamente desde los años 80 sin que casi nadie se entere y desde luego no la opinión pública. Ya que desde entonces ha venido gastando entre un 6-27% más de lo presupuestado, y que en la actualidad estamos generando el sector sanitario público una deuda anual de 16.000 millones de euros reconocida por el Ministerio de Sanidad y reflejada en varios informes. Deuda que por cierto luego vamos a financiar a los mercados y la pagamos a unos interesen importantes emprobreciéndonos como País como explico aquí.

Mi posición con 20 años de gestión pública a la espalda es pragmática y no ideologizada ni hacia un lado ni a otro sino, partiendo de las siguientes premisas:
La buena gestión puede ser pública, privada o mixta. Buena gestión es buena gestión allí donde se haga.
No se puede demonizar ningún modelo de gestión: caer en la falacia de que lo privado es maligno y sólo busca el lucro de por sí, y de lo público es absolutamente ineficiente, son discursos extremos que no reflejan la realidad que es mucho más compleja.
Lo importante es crear y tener buenos instrumentos para realizar buena gestión. En la pública hay que mejorarlos con toda claridad, lo que se viene demandando desde el Informe Abril (hace 20 años).
Es necesario que la gestión se despolitice y profesionalice, ligando la misma a contratos con cumplimiento de objetivos y evaluaciones, y no ligándola a nombramientos políticos.
Imprescindible tener mecanismos de control e incentivación eficaces, ya sea en cualquier tipo de gestión para poder cumplir los objetivos que emanen de la planificación razonable y sostenible. 

El modelo de sanidad pública en España está lo suficientemente consolidado y tiene la suficiente dependencia de senda, para que se considere que seguirá siendo un modelo Beverigde de SNS universal, de financiación pública, aunque con diferentes modelos de proveedores: concesiones, empresas públicas, fundaciones, consorcios, gestión directa… 
Lo que si se ha mostrado siempre que es positivo, en todos los estudios de investigación al respecto de proveedores de servicios públicos, es que la competencia entre los mismos es el mejor seguro para ofrecer mejor atención y menor coste para el ciudadano. En ese sentido lo principal a evitar son los monopolios u oligopolios. En un sistema de competencia controlada ya sea con proveedores públicos, privados o mixtos siempre hay mejoras ostensibles.
En definitiva lo que se debe exigir a un servicio público que se financia con impuestos es: exquisita transparencia del proveedor sea quien sea, con control exhaustivo del mismo por parte de la administración para evitar el mal uso de los fondos públicos. Con unas reglas de juego claras, objetivos medibles y presupuestos capitativos ajustados, con sistemas de evaluación y control los suficientemente potentes para ofrecer similar calidad asistencial en todo el territorio a costes razonables homogeneizados, dentro de una horquilla de gasto asumible per capita, que supongan conciliar la sostenibilidad del sistema con la equidad territorial, los estándares de calidad y la satisfacción del usuario.

Desinformación: el editorial de El País sobre las Concesiones Sanitarias

El domingo 7 de enero El País se lucio con un editorial sobre la colaboración Público - Privada en Sanidad o Concesiones Sanitarias donde comete dos fallos garrafales a pensar de jactarse de que ha investigado sobre el tema. El artículo de investigación al que aluden es bueno, largo e interesante, pero muchos no lo leerán y se irán al editorial como resumen. Pues bien el que ha escrito la editorial demuestra o no haberse leído el propio artículo, o no tener ni idea, o directamente querer desinformar y confundir.
Primero porque habla que las Concesiones son un Oligopolio de Capio y Ribera Salud, cuando en realidad también están en las mismas, como exponen en el artículo extenso, Sanitas, Adelas, Asisa, y DKW (De la que por cierto se olvidan y ni nombran en el artículo a pasar de gestionar el hospital público de Denia con su área de referencia) y además nombran al Grupo Quirón como interesados. Y si hablamos de Cataluña ya ni cuento las distintas empresas proveedoras privadas que hay en un sistema en el que el 50% es gestión externalizada. Ahora también hay bastante oligopolio pero público en la gestión sanitaria, y monopolio hasta hace poco. Y todos sabemos que el monopolio es malo para la excelencia en el servicio y para el coste.

La gestión privada de la sanidad pública no puede demonizarse como si el ánimo de lucro fuera mentar a Satanas, ya que puede perfectamente controlarse exigiendo la reinversión y limitándola, como se hace en todos los contratos actuales, y por ello el propio artículo de El País reconoce que Capio sólo obtiene de beneficios netos un 2%, ya que si tiene más los reinvierte. 

En esto lo importante es que al contribuyente le cueste menos con igual calidad; y en esté tema los operadores privados tienen la ventaja de tener herramientas de gestión mas eficaces que la pública en la actualidad, como son la posibilidad de incentivos personalizados que premien la excelencia, la eficiencia y el esfuerzo frente al café para todos de la pública. Y otros muchos aspectos en los que la gestión pública se ha quedado obsoleta y no ha querido o sabido renovarse, debido quizá al blindaje sindical que se ejerce en la misma.

Y si usted es de los que piensan que como va a ahorrarse en atención sanitaria sin mermar la calidad pues sepa que es conocido por múltiples estudios que hasta un 30% aproximadamente de la intervenciones, pruebas y tratamientos que se dan en sanidad son innecesarios, ineficaces, producen más daño que potencial curación o no están correctamente indicados. Puede ampliar información sobre ello aquí.

Además en muchos centros públicos las plantillas no están optimizadas habiendo crecido por complacencia en algunos casos o para abrir nuevos servicios y centros con los que ganar votos.

El segundo gazapo interesado es que compara la capita que se paga las concesiones sanitarias valencianas con la que se va a pagar en Madrid. Y claro se extraña de que en Madrid de vaya a pagar 400 euros y en Valencia más de 600. La explicación es muy simple y bastaba haber leído un poco: no son comparables, ya que la capita de Madrid corresponde en exclusiva a la asistencia hospitalaria mientras que la valenciana incluye la gestión de toda un área incluyendo hospital y todos los centros de su salud de su área de influencia; con lo que la cosa cambia mucho y el lógico que sea más caro.

En este artículo de Fidel Campoy que actualmente está en DKW pero fue el pionero en España en la realización del primer congreso sobre costes sanitarios, y que es una respuesta al públicado en el blog nadas en gratis por S Peyro y R Meneu demuestra con datos públicos accesibles a todos a través de los enlaces del final, que las concesiones sanitarias públicas de la Comunidad Valenciana sí son eficientes y además sus cuentas están anualmente auditadas por la Sindicatura de Cuentas de la Generalitat y su calidad asistencial controlada en cada una de manera permanente por un Comisionado de la Conselleria.

Soy partidario de un Sistema Nacional de Salud, Público, financiado con impuestos, pero con proveedores diversificado: públicos y privados, en forma de consorcios, fundaciones, empresas públicas e incluso privadas. Lo importante es que haya competencia, rendición de cuentas, control y transparencia exquisita de los resultados y los costes accesibles a todos y facilitar la libre elección de los ciudadanos. 

Las demás posturas de querer ologopolios ya sean públicos o privados son ineficientes y maximalistas. Se debe controlar de manera exhaustiva a todos los proveedores, ya sean públicos o privados, exigiendo unos rendimientos y unos resultados en salud y calidad, premiando a los más excelentes, con una base de financiación capitativa homogenea, que permita la equidad poblacional en el reparto de recursos y que actualmente no se cumple como analizaré en un próximo post.

Sostenibilidad del Sístema Sanitario en España

Hoy durante la V Jornada Nacional de SEDISA organizada por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) y celebrada en Guadalajara http://www.sedisa.net/pdfs/VJornadasSEDISA12.pdf me han entregado el premio al mejor artículo votado por los lectores del año 2011 de la revista SEDISA Siglo XXI. 

Además durante dicha jornada he moderado la mesa de Profesionalización del Directivo sanitario.

El artículo lo escribí hace un año y trata sobre la Sostenibilidad del Sistema Sanitario en España.

He alojado una copia del articulo en slideshare que además es descargable en word en el siguiente enlace:


Jornada sobre Terapias Oncológicas y Biológicas en Santander

Durante los días 26 y 27 celebramos en Santander una Jornada sobre Terapias Biológicas y Oncológicas desde el punto de vista de la gestión sanitaria.
Nos juntamos para debatir sobre estos temas gestores, farmacéuticos, oncólogos y otros profesionales. Organizada por la Fundación SEDISA y patrocinada por Astellas, fue presidida por Cesar Pascual Gerente del Hospital Marques de Valdecilla y Vicepresidente de SEDISA.

Estas terapias pueden suponer casi el 6-10% del gasto total de un Hospital en la actualidad y va en aumento. Además según datos de la Sociedad Española de Oncología el 90% del gasto sanitario en pacientes oncológicos se produce en los 6 últimos meses de vida y el 48% en los últimos 60 días de vida del paciente.

Este gasto va en aumento a ritmos importantes debido a una mayor cantidad de pacientes que acceden a estos tratamientos tanto biológicos como oncológicos y se prevé una aumento; ya que la incidencia de cáncer y otras patologías susceptibles de tratar con medicamentos biológicos aumenta, y están a puntos de aprobarse muchos nuevos fármacos de estás líneas cuyos costes anuales de tratamiento van a estar entre 30.000 y 150.000 € años.

Muchos de estos fármacos mejorar la supervivencia en unos pocos meses de vida y muy poco la calidad de vida con unos costes incrementales enormes.

Además se evidencia una variabilidad clínica enorme respecto al uso de estos tratamiento en iguales poblaciones.

Por todo ello algunas de las conclusiones del encuentro fueron:

1. Las autoridades sanitarias deben evaluar exhaustivamente los medicamentos de alto impacto económico en cuanto a la mejora real de la calidad de vida de los pacientes y establecer,en una entorno de recursos limitados, hasta que cantidad de dinero puede financiar la sanidad pública por año de vida ganado con calidad (AVAC).

2. Se deben establecer protocolos y guías clínicas igualmente sancionadas por la autoridad sanitaria en base a la evidencia científica y a estudios económicos  para el uso de cada uno de estos fármacos en cada situación clínica para disminuir la variabilidad clínica y mejorar la equidad de acceso.

3. Se debe producir, en base a la evidencia científica y el consenso sobre hasta donde debe financiar la sanidad pública mejorar ínfimas en al calidad de vida y/o la supervivencia a altísimo coste, un alineamiento social entre profesionales, gestores autoridades sanitarias y políticas, pacientes y ciudadanía, para decidir lo que es asumible social y éticamente tratar y financiar.

4. Se debe impulsar la innovación e investigación para mejorar la eficiencia de los tratamientos y para conseguir dilucidar cada vez más claramente que pacientes van a ser respondedores o no a los fármacos de alto coste y su nivel de respuesta, mejorando así la adecuación de la indicación.

5. Se deben impulsar los contratos de riesgo compartidos con la industria farmacéutica que desarrolla los nuevos fármacos, ya sea de tarifa plana poblacional en función de la incidencia, o según respuesta al tratamiento.

Os dejo el enlace a mi presentación en la jornada:
http://portal.sliderocket.com/CKSWE/TerapiasOncol-gicas

Eficiencia y Desperdicio en la organizaciones sanitarias

El próximo día 20 de octubre estoy invitado a participar el 4º Congreso de Directivos de la Salud que organiza SEDISA (Sociedad Española de Directivos de la Salud) con Sanitaria 2000 en Sigüenza, en la mesa titulada: La Sostenibilidad. Gestión del desperdicio. Optimización de recursos.

Mi intervención versará sobre la necesidad de actuar en todos los flancos para eliminar el desperdicio, es decir, lo que no aporta valor, es ineficaz,  inseguro, o ineficiente en salud, donde hay muchos aspectos que mejorar (aspecto poco conocido por la población general). 

Desde el ajuste de las plantillas, mejorando la productividad, hasta la participación activa de la dirección en liderar las oportunas acciones para que la medicina que se hace en su área sea una práctica clínica razonable, de calidad, segura y basada en la evidencia científica, evitando caer en la hipermedicalización e hiperprescripción.

Adjunto el enlace de la presentación donde en la últimas diapositivas de puede observar la disminución del gasto que se ha producido en mi Departamento de Salud tomando dichas medidas y otras muchas en cada una de las partidas presupuestarias consiguiendo un ahorro en los nueve meses de más de 7,5 millones de euros (5,5%) con respecto al año anterior, a pesar de haber aumentado un 10,1% las intervenciones quirúrgicas y un 9,9% los ingresos.

De está manera pretendo mostrar que ahorrar mejorando la eficiencia día a día es posible, y sin afectar a la calidad de la atención ofrecida a la población, sino al revés, ofreciendo una atención más segura, con menos efectos adversos potenciales y más ajustada a la evidencia científica.

Enlace a la presentacíón Gestión del Desperdicio y Eficiencia

Criticar sin sentido

Ayer leí una crítica del SATSE a que la Junta de Andalucía gaste 900.000 euros en incentivar a los "directores " de las unidades de gestión clínica.  El post se puede leer aquí :
http://www.anenf.com/2012/08/enfermeros-denuncian-el-pago-de-900000.html
Ni que decir tiene que los responsables de las unidades de gestión clínica en el Servicio Andaluz de Salud no son directivos al uso, sino más bien mandos intermedios similares a los jefes de servicio, con funciones ampliadas derivadas de coordinar varios servicios, o transversalmente varios profesionales de distintos servicios que se integran en la unidad de gestión clínica, para ser más eficientes y atender más integralmente y por tanto con mayor calidad una serie de patologías.
Resulta que esa cantidad no es nada desorbitada para los cientos de responsables de unidades de gestión clínica del SAS y además se saca de los ahorros que ha conseguido la propia unidad de gestión clínica mejorando su eficiencia. Hay que aclarar para los legos en gestión sanitaria que en las unidades de gestión clínica y en el SAS se controla la calidad mediante vías clínicas y guías de práctica clínica rigurosas, por lo que los ahorros no son por ofrecer una peor atención sino gracias a mejorar la eficiencia eliminando duplicidades, pruebas inútiles, medicamentos caros igual de eficaces que los más baratos. En definitiva se está incentivando por hacer las cosas mejor con un menor consumo de recursos manteniendo el sistema público, sin recurrir a gestión privada, lo cual me parece correcto. Eso no significa que no apruebe la gestión privada en sanidad, que también la apoyo si hace buena gestión; ya que la buena gestión no entiende de colores ni de ideologías y puede ser tanto pública como privada.
Lo que es incomprensible es que sindicatos que luego se rasgan las vestiduras y auguran un apocalipsis por la privatización de la gestión sanitaria (que, por cierto, no es privatizar la prestación ni el derecho a la misma que sigue garantizándolo la administración pública), cuando hay una iniciativa positiva para mejorar el funcionamiento de la gestión pública pongan miles de trabas, impedimentos y críticas para mantener es estatus de "café para todos", e igualitarismo altamente desmotivante que existe en la gestión pública tradicional. Huyen como la peste y critican cualquier medida de evaluación singular del esfuerzo, implicación y consecución de objetivos. Reniegan de la meritocracia para seguir en el perfecto colectivismo igualitario.
Precisamente estos sindicatos nacidos en la administración pública y a las que tantas prebendas deben, deberían defender con uñas y dientes las medidas que haga una administración pública tratando de mejorar y defender la gestión pública sin recurrir a privatizar la gestión. Si esto no ocurre así y demuestran tan poca inteligencia para defender los que van a ser sus propios intereses entiendo perfectamente la situación en la que nos encontramos.
No son capaces de entender que sus totems: blindaje funcionarial a toda costa independientemente de la productividad y la implicación, igualitarismo salarial con las mismas premisas, se van a volver en contra inexorablemente condenando la extinción futura a la función pública en sectores como la sanidad y la educación, donde el funcionariado es opcional por principio y no potestativo como ocurre en los sectores de administración pública de autoridad y control. Esa lección la aprendieron hace tiempo los países anglosajones y nórdicos donde su función pública es mucho más flexible y moderna.
Aquí como en este caso seguimos tirando piedras contra el propio tejado de la función pública criticando las iniciativas innovadoras, eficientes y que además puedan suponer una mejora de la prestación al ciudadano a menor precio para todos nosotros, los contribuyentes.

La maldita inercia

La inercia es un fuerza física que hace que tendamos a continuar en la misma dirección que llevamos cuando nos proponemos cambiarla. Es por tanto una fuerza a vencer si queremos modificar nuestra dirección a base de aplicar otra fuerza.
La inercia hizo fracasar a Titanic al tratar de esquivar el Iceberg. Demasiado grande y pesado para ser ágil. Nuestro sistema sanitario ha sido durante muchos años como el Titanic: grande, pesado y burocrático. Se dividió en otros 17 trasatlánticos siguiendo el mismo esquema obsoleto pero que a muchos les convenía: a los políticos para ganar votos ofreciendo centros innecesarios y prestaciones ineficientes pero que se vendían muy bien con el eslogan de que en sanidad cuanto más mejor. A los profesionales porque les ofrecía una extraordinaria seguridad y con la excusa de haber aprobado una oposición luego podían buscar sus intereses y no tener ningún control sobre su implicación y capacidad productiva, ya que tomaran la actitud que tomaran iban a ganar lo mismo y obtener los mismos beneficios, cuando no mejores si no miraban por la eficiencia o el bien social e institucional; por ejemplo recetar o colocar prótesis más al dictado de la industria que al de la eficiencia y la evidencia científica. A los sindicatos porque este es el sistema perfecto para ellos. No se puede aspirar a nada mejor: colectivismo absoluto, burocracia para aburrir, estatutos con funciones definidas hasta la última coma y cerrados, blindaje absoluto y de por vida del puesto... Y liberación sindical con el sueldo con guardias integro de los últimos meses aunque todos supiéramos que se inflaban a hacer guardias esos meses antes de liberarse para ganar más.
Y los usuarios también contentos por el todo gratis sin límites aunque algo cabreados por las listas de espera que genera la ineficiencia del sistema y cuando no sus perversiones: generar demora para abastecer las privadas de pacientes descontentos o para forzar aumentos de plantilla o jornadas extraordinarias de tarde.
En nuestro sistema sanitario tenemos una enorme path dependence*, es decir somos en gran medida prisioneros de las decisiones que se han ido tomando en el pasado que muchas veces son un gran lastre para la eficiencia y que muchas están refrendadas como leyes y normativas y cuando no como costumbre profesional o social.

Tenemos que cambiar como sociedad y nuestro sistema sanitario también para ser más justos, eficaces en la cronicidad y eficientes en el uso de los recursos que ahora dilapidamos sin piedad en múltiples procesos inútiles, pero la inercia social, económica y ética es muy fuerte. Somos muy grandes y pesados. Y aún más la administración pública.
Lo primero que aprendemos los gestores tanto en los masteres y cursos que hemos seguido como después en nuestra práctica cotidiana es que los políticos sufren aversión al riesgo. Así vivimos en país apalancado como nuestros bancos y empresas. Apalancados en unas instituciones obsoletas, una hiperinflación de leyes limitantes y restrictivas.
Sin embargo soplan vientos de cambio inevitables si queremos sobrevivir y preservar lo que tenemos. En los momentos duros, difíciles y donde hay que decidir como usar los recursos limitados que tenemos  es donde cobra especial relieve ser buenos gestores de los recursos para sacarles el máximo partido y no meros administradores. Necesitamos más gestión y menos ideología del enfrentamiento y de posiciones prefijadas. Más profesionalismo mirando por el bien común que colectivismo mirando por el bien propio. Más meritocracia y menos premiar el inmovilismo, lo políticamente correcto y la sumisión a las ideas e ideologías de los dueños del poder de turno. Jefes y poderosos que delegen y compartan el poder y estimulen a los mejores y no los hundan por celos y por poner en evidencia sus incompetencias.
Y trabajadores para los cuales su misión social como sanitarios esté por por encima de sus intereses personales de lucro y poder, y entiendan su trabajo como un bien para un colectivo no para un solo paciente concreto.
Necesitamos que se premie la innovación y no que se desprecie como decía @manyez en una de sus entradas de su blog.+
Y quizá necesitemos renovar el perfil político de nuestros dirigentes: abogados de más de 50 años y profesionales de la política como apunta Galo Mateos en su blog "Mensajes de Narnia".¤

* http://en.wikipedia.org/wiki/Path_dependence
+ http://saludconcosas.blogspot.com.es/2012/08/la-bombilla-o-la-vela-sobre-la.html
¤ http://www.elconfidencial.com/opinion/mensajes-de-narnia/2012/08/04/por-que-es-imposible-la-prosperidad-economica-en-espana-9628/

El desafío de la gestión sanitaria. Tercer resumen Encuentro Madrileño de Gestores de la Salud.

El sábado día 30 comenzó con la presentación de Julio Mayol sobre la creación del Centro de innovación entrenamiento y seguridad en el Hospital en el Hospital Clínico de San Carlos donde Julio es Director de la Unidad de Innovación. En este proyecto de seguridad de pacientes participa SEDISA como socio fundador. El Hospital Clínico San Carlos ha destacado desde hace años en calidad e innovación, proyectos como la Incubadora de Ideas son emblemáticos. Ahora también destaca en seguridad del paciente ya que es una prioridad de la dirección. Se han formado responsables de seguridad en cada servicio que tienen como misión promover la cultura de la seguridad desde dentro de cada servicio. Se nota en relación a los efectos adversos como ha mejorado la notificación de los mismos. Otros ejemplos fueron el listado de verificación de parto y la realización de vídeos, del cual se proyecto uno, destinados a la docencia en seguridad del paciente. Analizándo y conociendo los fallos del sistema podremos evitarlos en un futuro.
La primera mesa redonda de la mañana fue la titulada: El desafio sanitario en el sector salud. Moderada por Javier Maldonado gerente del Hospital Ramón y Cajal. Contó con la participación de Felix Bravo Gerente del Hospital de La Fuenfria, María Codesido Gerente del Hospital de la Infanta Cristina, Ray Belenes, Director General de Innovación del grupo Capio, y Manuel Ballarin Gerente del Hospital Cruz Roja. No pude asistir al inicio de la mesa y me incorporé al debate. Precisamente Manuel abogaba por implicar a los lideres reales de la organización los mandos intermedios y Jefe de Servicio.
Maria Codesino a la pregunta del auditorio si es valido ligar los incentivos al ahorro contesto que es necesario que haya incentivos vinculados a la eficiencia y el ahorro, lo cual era opinión generalizada. Si conseguimos presupuestos por servicios una parte del ahorro, si se consigue, debería revertir en el profesional.
Ray Belenes opina que el horizonte deseable es introducir más meritocracia en la selección de los mandos intermedios y la parte variable de la retribución suponga 30-35% del sueldo.
Jose Maria Pino pregunto que se debe hacer con la gestión de los Hospitales convencionales. Contestó Ray con el ejemplo de lo que se va a hacer en Castilla la Mancha sacando varias áreas a concención administrativa junto con la atención primaria y sociosanitaria. Operativamente es complicado, al igual que el proyecto valenciano de gestión mixta o compartida que es aún es más complejo que una transformación completa en concesión, ya que será difícil de encajar. En los Hospitales más grandes abogo por mi propuesta del primer día de modificar el régimen estatutario fomentando la meritocracia.
Joaquin Estevez preguntó por el modelo que se quiere implantar en Valencia de modelo mixto de gestión para los centros públicos. Hubo consenso sobre que es un proyecto de una extraordinaria complejidad gestora en los aspectos de subcontratación de operadores nuevos con los gestores y sobre el hecho de que el operador asuma la factura de farmacia sin un control de los profesionales prescriptores y en una situación de falta de liquidez como la actual el canon que deben de pagar las empresas es un problema añadido. Ray augura largas historias de dolores intensos en estas transformaciones pero son experiencias interesantes.
En NHS por ejemplo todos los hospitales son fundaciones o empresas públicas con personalidad jurídica propia. No se puede seguir con las reglas de hace 40 años en los grandes Hospitales aunque sea difícil.
En España en esté aspecto se ha recorrido el camino inverso se crearon fundaciones y empresas públicas y las experiencias se desvirtuaron por una falta de conocimientos en gestión de los políticos que controlaron los procesos de cambios revirtiéndolos o desvirtuándolos, haciendo los convenios colectivos del personal de empresas públicas calcos del personal estatutario.
Joaquín Estevez comento además que se perdió una gran oportunidad al abandonar el INSALUD el proyecto de las fundaciones sanitarias publicas.
En esa línea Ray Belenes hablo de momentos estelares de nuestra tontería sanitaria como el hacer fundaciones y luego quitarlas y no haber aprovechado el momento en que hubo tantos interinos para transformar el régimen jurídico en laboral y laboralizarlos todos; al revés se cometió el error de sacar una ope extraordinaria para fijar más estatutarios.
Hay que ir a un modelo de empresarización en grandes hospitales.
Yo añadí que no se puede seguir con una actitud polìtica en nuestro país de considerar la sanidad como una asignatura "maria" poco importante, donde pueden meter a gestionar a cualquiera; habría que estar loco para poner al frente de un ministerio de economía a alguien que no fuera extremadamente solvente en temas económicos, formado y con experiencia. Pues bien la sanidad es la principal partida de gasto de las administraciones públicas: Más del 40% del gasto de las CCAA. Además el mundo sanitario tiene unas características gestoras complejas que no conocen ni los políticos, ni la población, ni los profesionales sanitarios que no se han dedicado a la gestión. Es suicida no colocar técnicos extremadamente competentes al frente de la sanidad y no hacer las reformas estructurales que se vienen pidiendo por los expertos desde el informe Abril de 1991. Ahora se dan situaciones tan dispares como el caso de una comunidad donde se han colocado auténticos gestores como Luis Carretero actual Gerente del SESCAM pero que ya fue Gerente de servicio de salud en otras comunidades gobernadas por el PSOE, que tiene perfectamente claras las medidas a tomar, mientras que en otras CCAA se han puesto de máximos responsables a gente que no sabe nada de sanidad y seguirán sin conocer profundamente la gestión sanitaria cuando dejen su responsabilidad y solo aciertan a dar palos de ciego y medidas precipitadas, cuando no claramente erroneas.

Encuentro madrileño de directivos de la salud. Resumen primera jornada

Organizado por Sanitaria 2000 junto con SEDISA (Sociedad Española de Directivos de la Salud) se celebra durante el 29 y 30 de junio en el Hotel Barcelo Aranjuez.
Comenzó la jornada a las 16:30 con la inauguración del presidente de Sanitaria 2000 José María Pino y el Presidente de SEDISA Joaquín Estevez junto con Antonio Burgueño, Director General de Atención Especializada de la Comunidad de Madrid en representación del Consejero de Sanidad.
Antonio Burgueño en su conferencia inaugural hablo de como se gesto el SNS y de que en como en el año 82 ya existía un sistema fuertemente vertical con un ejercito de funcionarios muy al estilo Beverige que solo había que perfeccionar para que encajara perfectamente en una ideología socialista lo cual se hizo con la Ley General de Sanidad de 1986, una mala Ley a su parecer que obligaba al sistema a una única fuente de financiación (impuestos) y abogo por una liberalización del sistema y fuentes financieras alternativas. Entendiendo que nos encontramos en los inicios de un cambio de modelo.
Posteriormente hablo el Gerente del Sescam, Luis Carretero que expuso de manera sistemática lo que está haciendo el SESCAM para reducir en torno a un 15% el gasto, mediante acciones de ajuste en todos los niveles. Por ejemplo en materia de personal se ha hecho análisis de plantillas y hay previstas amortizar 760 plazas. En Atención Continuada se ha estudiado la situación en toda la comunidad y en base a criterios objetivos y de gestión se van a cerrar 14 PAC y reducir horario de atención en 23 de ellos.
También se van a pasar 4 áreas sanitarias a gestion privada.
Destacó que a pesar de la dureza de los tiempos es un momento bueno para los gestores para implantar medidas necesarias de gestión y ajuste del sistema que en otros momentos no se podrían haber llevado a cabo.
Posteriomente se inicio la primera mesa de Debate sobre Financiación VS Eficiencia moderada por Mariano Guerrero Secretario de SEDISA y Director de Planificación e Innovación de Ribera Salud. Mariano enmarco el debate recordando que tenemos un sistema sanitario que ha crecido en una década tres veces por encima del crecimiento del PIB, que actualmente pierde fuerza debido a la imposibilidad de sostener dichos crecimientos y que debe centrarse en búsqueda de otras financiaciones. Así mismo recordar que el sector ha sido rescatado 4 veces en los últimos 25 años.
En la intervención de José Gomez, Director Médico del Hospital de Torrejon de modelo concesional, sobre la situación actual de deficit del sistema sanitario cifrada en 16.000 millones de € y como mejorar los procesos con ayuda de los profesionales para hacerlos más eficientes, conociendo las variaciones en la práctica médica. También hablo de las ventajas del modelo concesional y su aportación a la sostenibilidad.
Posteriormente hable yo como Gerente de un Departamento de Salud Público de modelo tradicional y expuse que ni gran parte de la población, y lo que es peor algunos gestores, se han enterado todavía de que estamos en una situación de emergencia económica nacional con cerca de un billón de déficit y una financiación de la deuda nacional del 7% insostenible. Por lo tanto no va ha haber más dinero en muchos años sino menos. Y hay mucho donde poder hacerlo actuando sobre la grasa del sistema y expuse las medidas llevadas a cabo en mi Departamento de salud y como se han ahorrado 3,5 millones de € en 5 meses sin afectar en absoluto a la asistencia. También hable de las resistencias a las medidas de ajuste por parte de la población que no conoce la gestión, azuzada por grupos de interés políticos interesados en presentar cualquier medida como recorte. Es necesario además un cambio estructural en el modelo de gestión del personal público estatutario o bien modificando los estatutos y leyes para que se pueda incentivar ya sea positiva y negativamente al profesional de manera rápida y ejemplarizante y para eliminar las rigideces del régimen estatutario. En general es necesario una reforma de la administración pública y política, ya que somos uno de los estados que soporta más costes administrativos en su PIB lo que lastra nuestra competitividad gravemente y tambien uno de los estados con más burocracia (burrocracia como yo la llamo) que junto con la proliferación legislativa buenista-garantista de este país entorpece extraordinariamente la gestión eficiente.
Posteriormente hablo Carmen Pantoja Gerente de un centro modelo concensional Infanta Leonor, de la  de la cartera de servicios de su centro y como hay que centrarse en la cronicidad y como
los pacientes pueden mejorar su salud y el coste de la misma hasta un 30% con autocuidados. Hablo tambien de asumir riesgos compartidos.
Cesar Pascual, Gerente de Hospital Marques de Valdecilla en Santanter, dijo que la Financiación sanitaria es un problema mundial. En todos los sistemas no está bien resuelta y hay déficit. Según los datos disponibles llegaremos en España al 11 % sobre el pib en 2011 cifra poco asumible. No nos vale la estructura administratvia que tenemos y habrá que modificarla. En el control de la variabilidad clínica nos jugamos la sostenibilidad a largo plazo por lo que hay que tomar mâs medidas aún además de la colaboración publico privada. Tenemos que ir a cambiar el modelo ya que seguimos creciendo en actividad. Nuestro gasto superfluo se estima en un 30 % en clínica y en logística en un 35%
Hay que pasar de una medicina basada en la eminencia a medicina basada en la evidencia.
Puso el ejemplo de que para un mismo proceso había diferencias entre profesionales de coste del 350 %. Hay que identificar y actuar sobre todo en los que gastan mucho y hacen poco.
Tambien hablo de La demanda: cuando no hay cuello de botella se cuela todo al sistema. Hay mucha demanda inducida por la oferta. Habría que desincentivar el consumo sanitario que no aporta valor. Para todo ello es necesaria la implicación del profesional pero es muy complicado.
Como conclusión de la primera mesa gana por goleada que hay que gestionar mejor y apostar por la eficiencia frente a una aumento de financiación que no va a existir a corto plazo.