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610 Emergencia Económica 061 (imagen cuasiespecular)

Lo que vive España no es ya una crisis o una depresión; es una auténtica emergencia económica por la que no hemos pasado antes ninguno de los que actualmente vivimos.
610 de prima de riesgo y bono por encima de 7% a 10 años es como decir que tienes 60 de tensión máxima: así no se sobrevive mucho. Hay que actuar de urgencia. Por una irónica casualidad del destino el cierre a 610 de la prima de riesgo es una imagen casi especular del famoso 061 donde se llamaba en España cuando había una emergencia. Entonces venía alguien de fuera preparado y, o te salvaba, o certificaba la defunción. ¿Será una metafora de que vendrán a salvarnos de fuera? El rescate y la intervención total parece casi inevitable si no se relaja la prima de riesgo, que no tiene motivos para hacerlo:
- No hay perspectivas de disminución del déficit público fehacientes,  ni de que podamos hacer frente al pago de nuestra deuda con vencimientos de bonos importantes en octubre y aún más en 2013. Se está hipotecando a una generación.
- No hay perspectivas de crecimiento o generación de ingresos. El capital huye de nuestro país a un ritmo inimaginable por un pobre ciudadano de a pie: de enero a marzo de 2012 97.000 millones de € han salido de España: lo que indica que no se confía en nuestra estabilidad bancaria y que existe temor incluso por una hipotética salida del euro
Los políticos no parecen estar a la altura, pero tampoco los ciudadanos emberrinchados e indignados, ya que sólo podremos salir de la crisis con una estrategia de unidad nacional que se antoja imposible en este país dividido por sentimientos viscerales e intereses partidistas más que por verdaderas razones. Nadie de la actual generación ha pasado por una situación similar y la mayoría tanto políticos como ciudadanos e incluso gestores no son conscientes de la gravedad de la situación. Poniendo un simil médico: España es un paciente que llega a urgencias tras desmayos y tensión muy baja, ha tenido una vía venosa puesta desde donde se le ha inyectado suero y sangre (prestamos de dinero). Los médicos que le atienden son inexpertos, sospechan que tiene una o varias arterias rasgadas, por donde todo lo que inyectan se pierde, pero nunca han operado con esa gravedad y no se atreven a abrir cortar y suturar... Así la supervivencia del paciente es imposible... ¿Que harán cuando se les acabe el suero o la sangre artificial si no has encontrado la arterias que sangran y las has suturado?

Ahora, que habría que hacer desde mi punto de vista.
1. Declarar la situación de emergencia ecónomica nacional. Buscar a todos los "médicos" mejores disponibles para emergencias y establecer una hoja de ruta terapéutica.
2. Los políticos deberían eliminar sus salidas improductivas, inauguraciones y actos protocolarios para estar 100% centrados y reunidos en gabinete de emergencia económica, cada uno centrado en como atajar la sangría del país en la responsabilidad que le toca.
3. Transmisión de los políticos a los gestores públicos de la situación para que se constituyan también en células de emergencia económica con compromisos reales de disminución del gasto y de busqueda de alternativas de manera constante para racionalizarlo y disminuirlo. Relevar a los gestores públicos (y aún hay muchos) que mantengan la mentalidad anterior de que cuanto más crezca y barran para su casa mejor.
4. Se deberían de establecer los mecanismos legales oportunos que permita adelgazar y suspender organismos oficiales duplicados, innecesarios o poco productivos, atendiendo a la situación económica de emergencia nacional. De está manera se deberían eliminar rápidamente: consejo de estado, tribunal constitucional, (con un sólo tribunal superior de máxima instancia es suficiente), el senado, reducir y adelgazar los ayuntamientos, parlamentos regionales, fusión de ayuntamientos, disminución o eliminación de diputaciones si no concentran competencias de ayuntamientos, adelgazar o valorar la supresión de delegaciones y direcciones territoriales y oficinas (embajadas autonómicas) en el extranjero (ojo, evaluar antes su papel no sea que por demagogia cerremos organismos que están consiguiendo oportunidades de negocio), etc.
5. Evaluación y disminución de todos los gastos que no sean productivos: ayudas, subvenciones, suntuarios, dietas, viajes. Mantener una actitud ejemplarizante políticos y cargos públicos. Por ello es fundamental eliminar los privilegios derivados de ser cago político o público.
6. Gravar el lujo y el tabaco mucho más. Los muy ricos van a seguir comprando artículos de lujo que les diferencie. La fiscalidad a las grandes fortunas es baja en España. La huida de capitales actual de España no se debe a los impuestos a grandes fortunas y al lujo sino al riesgo país. Huyen las inversiones reales que son las que generan riqueza. El tabaco es una fuente de ingresos a corto plazo y una immensa fuente de gasto público a medio y largo plazo (coste del tratamiento del cáncer, invalideces y terapias respiratorias).
7. Políticas de verdadero apoyo y estimulo a Pymes y autónomos, posibilitarles el acceso a créditos avalados por el estado, ya que los bancos no van a abrir el crédito con las condiciones de capitalización y reservas que tienen que cumplir.
8. La administración pública debe ser competitiva; es necesario desblindar a los funcionarios y establecer alrededor del 30% de su salario como variable real en función de su implicación, rendimiento y cumplimiento de objetivos.
9. Bancos: Sus balances deben ser reales el precio de sus viviendas en stock debe de ser real de mercado, debe incentivarse legalmente para que ofrezcan crédito a iniciativas de economía productiva. No deberían tener influencias políticas. A los quebrados habría que pensar en dejarlos caer, ahora parece que el estado (con nuestro dienero) es el seguro de quiebra de los bancos privados.
10. Autonomías. Esta de moda decir que no son viables. Está claro que sin la gran burbuja autonómica gastaríamos mucho menos, sin embargo, la administración cercana al ciudadano funciona en muchos países, siempre que no se convierta en reinos de taifas suntuosos con Virreyes como ahora son. Habría que racionalizarlas. Fijar por ley un tope de gasto administrativo genérico, que forzara a disminuir su estructura y unos topes de gasto razonables por habitantes en cada uno de los servicios que ofrecen: sanidad, educación, servicios sociales... de manera que no se produzca la paradoja como en sanidad de que la autonomía que más gasta por habitante Pais Vasco lo hace un 70% más de la que menos, Andalucía.
En concreto en sanidad urge que el ministerio cree un organismo evaluador a modo del NICE británico que de manera normativa y obligatoria establezca estándares de coste utilidad de tratamientos, pruebas, medicamentos, etc., para determinar deben ser financiados por la sanidad pública y cuales no.
En definitiva control mucho mayor que hasta ahora del estado a las autonomías evitando burbujas y crecimientos descontrolados en los sectores que gestionan y en sus estructura básica administrativa.
11. La actitud y aptitud de los políticos y ciudadanos debe cambiar. Los políticos debe ser gestores mucho más capaces que además sean cercanos a los ciudadanos y compartan sus problemas; no una élite aparte, aislada y privilegiada, que además se ha dedicado a ello desde su juventud. Esa es la situación perfecta para crear una casta. Los ciudadanos deben de saber que la situación actual requiere unión y no división en guerras ideológicas inútiles y en odios atávicos. Todos debemos de mirar por el bien común y de la sociedad y no de nuestros privilegios individuales. Un país disgregado en situación de cada uno a buscar su interés y con un sálvese quien pueda como consigna es inviable.

Lastres de la Economía Española y 2438 parados más al día.


En febrero de 2001 ha subido de nuevo el paro: En febrero subió el paro en 68.260 personas. 2438 parados más cada día. 101,5 parados más cada hora. Casi 2 parados más al minuto. ¿Cómo es posible que siga aumentando el paro si ya hay unos niveles de desempleo enormes? 
La respuesta es que se siguen destruyendo puestos de trabajo en la pequeña y mediana empresa, en gran medida debido a problemas estructurales que lastran nuestra economía.

El primer latre de la economía española es EL EXCESO DE ADMINISTRACIÓN PÚBLICA y el coste de la misma que hace que no seamos competitivos por dos motivos: El exceso de los gastos indirectos que produce la administración lastra el precios de nuestros productos, ya que repercute en ellos a través de los impuestos directos e indirectos. Además el exceso de deuda pública hace que se sigan subiendo los impuestos y el IVA para financiarla lo que lastra más la economía en general. 
¿Quien tiene competencia sobre el tamaño y la eficiencia de la administración pública?: Los políticos. ¿Qué suelen hacer?: Políticas incrementalistas del sector público para darse autobombo, sobre todo en épocas de vacas gordas que pagamos ahora.

El segundo lastre es la baja productividad. Simplemente por las costumbres españolas y los métodos de trabajo, horarios, incapacidades temporales, horas perdidas, etc. SOMOS MENOS PRODUCTIVOS QUE NUESTROS COMPETIDORES. En el último año hemos bajado mucho en el ranking de competitividad mundial, estamos en el puesto 42, como muestro en una entrada anterior. 
¿Quien puede arreglar esto?: De nuevo los políticos con una adecuada regulación o mejor desregulación del mercado de trabajo, (demasiado regulado) y exigiendo la productividad en la empresa pública. 

La productividad de la administración pública es bajísima con algunas excepciones. Las empresas privadas tienen algo de margen para aumentar la productividad pero con límites y restricciones debido a unas leyes laborales obsoletas y poco flexibles. 

Tercer lastre. La política fiscal (exceso de impuestos y restricciones normativas) hace que muchas empresas deriven su capital al extranjero, y se deslocalizen, no creando aquí riqueza.Tampoco hay una fiscalidad que beneficie la reinversión de los beneficios en crear riqueza en el país donde se producen (como sí hay en Estonia). La pequeña empresa y autónomos tienen dificultades respecto al cumplimiento de todas las exigencias fiscales, no me refiero a pagar sólo, sino a aportar todo lo que Hacienda pide ya que la relación con el contribuyente es en muchos casos muy compleja y burocrática, lo que hace que la empresa tenga bastantes costes indirectos para resolverla. De nuevo la responsabilidad de la política fiscal está en manos directas del gobierno y los políticos. La fiscalidad tampoco es muy progresiva gravando enormemente a las clases medias y asalariados y poco el lujo y las grandes fortunas.

Cuarto lastre: No existe una política antimonopolio real, para algunos sectores monopolíticos españoles, por ello Endesa e Iberdrola han declarado muchos beneficios y AENA ahora sube un 70% las tasa aeroportuarias y no hay quien les tosa (el estado pone los precios máximos por decreto ley en consonacia con sus intereses). El sector eléctrico también es casi monopolístico. Esto lastra la recuperación al ser más cara la energía y el trasporte aéreo. Además no se fomenta el trasporte de mercancías por tren con lo que seguimos con el mayor parque de trasporte por carreteras de España con la ineficiencia que conlleva en gasto de derivados del petroleo. 
Culpable: De nuevo el estado por no meterles mano, ni legisla adecuadamente ni evita, es más, aprueba subidas abusivas. 

Quinto lastre: Instituciones y gastos innecesarios públicos. El Senado es innecesario al igual que las diputaciones y muchos organismos públicos. Las subvenciones se dan a mansalva: al cine, sindicatos, partidos, a asociaciones afines, etc... El estado y las CCAA debe garantizar la equidad y el acceso a LA SANIDAD, LOS SERVICIOS SOCIALES, LA EDUCACIÓN, LA JUSTICIA Y LA SEGURIDAD, y dejarse de las demás pamplinas donde se mete y gasta mucha pasta innecesariamente. 

Sexto lastre: Desprotección de los autónomos y de la pequeña y mediana empresa. Estos son los que crean riqueza y empleo, pero sistematicamente han sido olvidados y ahora machacados y destruidos por ausencia de una política de protección y fomento de estos emprendedores. La mayoría de las pequeñas y medianas empresan y autónomos han quebrado y siguen quebrando, por eso aumenta el paro, no porque las multinacionales y los grandes bancos estén en quiebra (están muy protegidas por la política económica del gobierno). 
Y de nuevo ¿quien puede arreglar esto?: Los políticos estableciendo medidas para la protección de la pequeña y mediana empresa y los autónomos como la mayor riqueza que tiene un país y no dejándolos desprotegidos. 

Séptimo lastre: Exceso de Burocracia: Una administración hiperdesarrollada tiene que justificar su existencia, por ello tenemos miles de leyes, normas, decretos, exigencias, prohibiciones, instancias, impresos, tasas... a veces distintos y discrepantes entre Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y Estado, poco coordinados entre sí. Suponen trabas, gasto de tiempo y dinero y son un factor entorpecedor de la generación de riqueza, oportunidades y de las iniciativas comerciales y de creaciones de empresas de los emprendedores.

Habría algunas más cosas pero con estás son suficientes para entender que podemos desahogarnos en echar la culpa a los mercados, a las multinaciones, al capitalismo, al socialismo o a las revueltas en el norte de áfrica... pero como los políticos no cambien las reglas del juego y metan mano a la administración y subsanen nuestro errores estructurales no tendremos nada que hacer... nos aplastaran económicamente China, India y los nuevos emergentes...  
Estamos en un cambio de escenario económico mundial y tenemos que adaptarnos usando la austeridad, el rigor, la mejora de la competitividad a través de la mejora de la producción y la calidad, sin olvidad la innovación y la investigación.
Es lo que hay y quien no lo vea es ciego...

Deficit de las Comunidades Autónomas y Gasto Sanitario

Como hablaba en otro de mis post el déficit realmente importante va a ser en España el de las Comunidades Autónomas ya que el estado debido a la gran descentralización de muestro modelo en realidad se ha librado de los servicios más gastosos y entre ellos indudablemente el que produce más gasto es la Sanidad. Y no sólo es que sea el servicio que ocupa el mayor porcentaje de su presupuesto de todas las Comunidades Autónomas sin excepción en cifras que rondan de media entre el 30-50% de su presupuesto total, sino que además, y este es el gran problema, se incrementa año a año a ritmos de entre el 8 al 14%. Este ritmo de incremento del gasto sanitario es insostenible en tiempos de crisis ya que las Comunidades Autónomas están ingresando menos y provoca más déficit y deuda. Se puede decir claramente que el principal productor de deuda en las comunidades autónomas son sus servicios de salud. ¿Y porque se incrementa tanto el gasto sanitario?

1.    En tiempos de crisis la gente acude a la medicina pública evitando pagos en la privada.
2.    La población de España cada vez envejece más y la mayor parte del gasto sanitario se produce en pacientes mayores con múltiples patologías crónicas muchas de ellas condicionadas por la edad, aunque también por los estilos de vida. Evidentemente llegamos también a mayor edad sanos si nos cuidamos pero en algún momento por la limitación biológica aparece la enfermedad en la senectud. Se ha comprobado que casi el 80% del consumo de recursos sanitario se produce en mayores de 65 años
3.    Aunque haya aumentado la esperanza de vida, los canceres han aumentado mucho en nuestra sociedad y en todas las del mundo desarrollado al estar expuestos a más carcinógenos y estilos de vida para el desarrollo del cáncer. Y el tratamiento del cáncer es bastante caro.
4.    Casi todos los tratamiento en si y las técnicas diagnósticas avanzan día a día, con lo cual cada vez resulta más caro tratar bien a un paciente, con la máxima calidad disponible por la evidencia científica.
5.    Además las casas farmacéuticas y de productos diagnósticos o terapéuticos en general presionan a los sanitarios y a las autoridades sanitarias para introducir las nuevas técnicas y productos más caros y novedosos. Y aunque cada vez se trata de controlar más esto con agencias de evaluación independientes y especializadas, a veces resulta inevitable en función de la evidencia científica.
6.    Los propios pacientes muchos tienen la idea de que en sanidad cuanto más mejor; es decir cuantas más pruebas me hagan o más medicamentos me den, más probabilidades tengo de curación. Lo cual es falso, a veces lo único que se aumenta es el riego de yatrogenía, es decir daño causado por la propia intervención sanitaria. Estos pacientes presionan a los proveedores de los servicios para obtener más y más según ese criterio.
7.    Los gastos de personal también han aumentado mucho. En tiempos de bonanza económica muchas comunidades se lanzaron a una carrera para retribuir mejor a sus profesionales a base de aumentarles sueldos, precio de la hora de guardia, complementos de productividad, carrera profesional, etc. Esta política se hizo en parte para robar profesionales a otras comunidades autónomas en épocas de escasez de los mismos, sobre todo de determinados facultativos especialistas y también por políticas de connivencia con los sindicatos para mantener la paz social y por políticas de imagen ya que “vende” bastante ante la opinión pública decir que contratas más personal sanitario.
8.    También ha aumentado los gastos en infraestructuras sanitarias, ya que además de la legítima necesidad de nuevos servicios e instalaciones, también en épocas de bonanza económica se ha sido muy generoso en la construcción de nuevas infraestructuras sanitarias y mejoras de las mismas ya que eso también “vende mucho” políticamente.
9.    De lo anterior se vislumbra un problema: el que la sanidad esté en manos de la administración pública no es garantía de control de gasto, sino que puede aumentarlo innecesariamente en función del menor control que se puede ejercer sobre el personal funcionarizado o estatutario y del uso de la sanidad como elemento de rentabilidad política o de desgaste por parte de los partidos en la oposición, que tienden a fomentar la ecuación de cuanto más se haga y gaste en sanidad mejor.
10.    La prevención y la promoción de la salud aunque se ejercen todavía no tienen un papel global e intersectorial en toda la sociedad con lo cual todavía se producen resultados mediocres en cuanto a modificar hábitos nocivos que suponen un gran carga de gasto sanitario; por ejemplo el tabaquismo o las dietas inadecuadas, el sedentarismo, etc.

Lo bueno de la crisis es está obligando a revisar estás políticas incrementalitas del gasto sanitario para trasformarlas en políticas más racionales. En los últimos tiempos se ha tratado de tomar medidas consensuadas en el seno del Consejo Interterritorial de salud para que afecten todas las Comunidades Autónomas. Lo más fácil se ha hecho que es meter mano a los precios de los productos farmacéuticos para que bajen y se reduzca el margen de beneficios de las farmacias y farmaindustria. Pero no se han hecho otras medidas de calado. Se hablo de homogenizar los salarios de los sanitarios. Estaría bien pero ¿las Comunidades donde menos cobrar van a tener que aumentar los salarios para homogenizarlos a las que más cobran en estos tiempos de crisis? ¿Se atreverán a homogeneizar por abajo, reduciendo salarios en las que más altos los tienen? No creo. La solución es difícil ya que además cada Comunidad puede hacer la guerra por su lado ya que legalmente pueden hacerlo. Es evidente que el modelo de descentralización pura y dura es un fracaso ya que tiende al incremento del gasto y de cartera de servicios descontrolado en las Comunidades Autónomas cuando hay bonanza y a las “madres mías” e incremento del déficit en la crisis. Además está provocando desigualdades territoriales en la asistencia lo que supone romper los principios de igual y equidad de los ciudadanos. En la práctica no tienen la misma sanidad si viven en Navarra o en Andalucía; pero esas desigualdades ya es tema para otro post.
Sería imprescindible una modificación profunda del sistema para garantizar la igualdad y equidad y sobre todo la eficiencia. Es decir, no gastar innecesariamente y producir la mejor asistencia al mejor precio para que nos beneficiemos todos y no sigamos hipotecando nuestro futuro gastando en lo que no mejora realmente la salud de nuestras poblaciones.

¿El estado del bienestar o el estado de la vagancia?


Cuando el déficit del estado engorda como un cerdo que hay que llevar al matadero y nadie quiere comprarnos la deuda para seguir engordando el gorrino, sino que prefieren esperar a que reviente para repartírselo casi gratis, debemos empezar a preocuparnos y pensar en matar nosotros mismos el gorrino para que no nos lo chorizen.
Pero ojala fuera así de fácil; ya estaríamos todos comiendo salchichas.

Después del rescate económico de Irlanda auguro que vendrá el de España, a menos que el cambio de rumbo de nuestro estado del bienestar sea directamente proporcional a la busqueda del verdadero bienestar y a perseguir y fulminar la vagancia y el fraude social de recibir lo que no se merece o no te toca; a todos los niveles, ya sea un fraude en la prestación por desempleo o uno millonario en el IRPF o impuesto de sociedades.

No me tranquilizan los expertos que dicen que España no es Irlanda; que nuestra deuda pública es un porcentaje bajo de nuestro PIB.

Nuestro problemas es que si juntamos la deuda pública más la privada, (ya que la mayoría de las empresas y españolitos estamos endeudados con los bancos), llegamos a la escalofriante cifra del 150% de nuestro PIB y con una economía poco productiva y una balanza comercial negativa muy dependiente de los productos externos, excepto en determinados casos, lo tenemos difícil. 

Las llamadas economías emergentes aprietan y sus costes de producción son mucho más bajos. Pero también es hora de que otros países puedan aspirar a tener mejor nivel de vida y hacerle la compentencia a USA y Europa, y por ello estamos ante un nuevo escenario de fuerza económicas mundial.

España podría ser competitiva sólo que uno de los principales problemas que tenemos es que quisimos ser el país más permisivo del mundo, tanto que hemos transigido con la vagancia, la caradura, la golfería, el pelotazo, la corrupción, el fraude e incluso con el vandalismo, la guarrería, suciedad y zafiedad. No hay más que darse una vuelta por el centro de Madrid un sábado por la noche para entender lo que digo. Hace poco estuve por allí y me pareció haber retrocedido 20 años en el pasado. Una palabra lo resume "cutrelux" una mezcla de cutre y de luxe...

Pero volviendo al tema; tanta permisividad ha construido un país donde muchos viven del escaqueo, el subsidio, la ayuda pública o el sueldo público que cuando es merecido y justo no me meto, pero sí cuando es inmerecido e ineficaz.

Nuestro estado del bienestar ha degenerado en algunos casos en estado de la vagancia y del vivir sin trabajar "pues bastante mal estoy ya y bastante tengo encima", cuando no se dan cuenta los que argumentan problemas para no hacer lo que deben, que el origen de todos los males es mirarse excesivamente el ombligo.

Y temo que modificar este estado de cosas es una tarea ardua cuando durante tantos años nos hemos acostumbrado a que en nuestro país si eres un ladrón o defraudador listo o pillo no te pasa nada, incluso se te envidia, si eres un ciudadano medio honrado te machacarán con leyes, reglamentos y normas mojigatas para sacarte el dinero y amortizarte lo más posible y si eres un pobre diablo ignorante, o cabeza de turco acabarás siendo alimentado en la trena.

Hay que dar un golpe de timón y atacar varios frentes, pero no creo que este gobierno se atreva a hacerlo y la sociedad civil tampoco tiene los elementos para ello.

Las recetas son:

- Adelgazar la administración pública eliminado las duplicidades y los departamentos superfluos que no ofrezcan verdadera mejora en las prestaciones sociales básicas, sanitarias o gestiones administrativas de los ciudadanos.

- Precisamente reducir al mínimo las gestiones administrativas que los ciudadanos hacemos para miles de cosas y que están reguladas por leyes. Facilitar al máximo la gestión vía electrónica. Eliminar cualquier atisbo de burocracia.

- Reducir drásticamente los gastos suntuarios de representación, protocolo, dietas, coches oficiales, reuniones innecesarias (fomentar la videoconferencia y teleconferencia).

- Reducir drásticamente las subvenciones a asociaciones u organismos que no supongan realmente un valor añadido fundamental en la mejora de las prestaciones sociales o sanitarias.

- Facilitar a los emprendedores la creación de riqueza a través de la reducción de los trámites burocráticos.

- Introducir la gestión por resultados y objetivos en toda la administración pública evaluando la aportación de cada funcionario a la mejora real de la atención al ciudadano.

- Adelgazar los parlamentos y las instituciones políticas. Revisar el papel de las Diputaciones y otras estructuras administrativas y valorar la movilidad de sus funcionarios en sectores más productivos de servicio público.

- Introducir reformas drásticas en los estatutos y el las leyes de función pública que regulan el régimen disciplinario de los funcionarios y estatutarios para que se pueda sancionar de manera ágil y ejemplarizante a los funcionarios o estatutarios que claramente no rindan o no realicen su labor correctamente generando problemas en los usuarios, salvaguardando el derecho a recibir un trato justo y el de revisión administrativa y judicial de las sanciones.

- En definitiva que nadie se sienta intocable frente a la desidia, la dejadez, la vagancia o la maldad, engaño, manipulación, ocultación, prevaricación, etc, que vaya en contra de la legalidad y de la ciudadanía, ya sea juez o auxiliar administrativo.

- Restringir el funcionariado a los puestos de autoridad, regulación e inspección que es para lo que fue creado.

- Vigilar a los bancos y establecer un estricto control sobre sus actividades y balances reales.

- Introducir la colaboración de la empresa privada para la prestación de servicios públicos bajo la regulación e inspección del garante de los servicios, exigiendo un nivel de calidad y poniendo un tope al beneficio de las empresas en estos menesteres.

- Regular el mercado del lujo para gravarlo con mayores impuestos que al mercado de productos básicos, de primera necesidad o simplemente normales… No debería ser el mismo el IVA u otro impuesto que pagamos por un Rolex que por un Time Force, o el que pagamos por un Mercedes de alta gama que por un Citroen básico… De está manera el mercado del lujo no reduciría sus beneficios ya que de por si tienen mucho margen de beneficio para asumrlo sin ni siquiera subir precios, pero sí recaudaríamos más Lo dicho es aplicable también a joyas, yates, etc. Tener en cuenta aquí la Curva de Laffer.

- Permitir la jubilación sin tope de edad máxima voluntaria previa valoración funcional anual a partir de determinada edad siempre que así la persona lo decida, esté capacitada y sea productiva. Está medida es complicada ahora con el alto paro juvenil pero debe tenerse en cuenta a futuro ya que nuestra pirámide demográfica indica que nos quedaremos sin jóvenes para trabajar en unos 20 años.

- Formar a los parados sin perspectivas de encontrar trabajo a corto o medio plazo según sus capacidades para la reinserción en el mercado laboral. Plantearse introducir Minijobs o trabajos para la Comunidad en estás circunstancias a cambio de un subsidio.

- Vender las televisiones y medios de comunicación de las comunidades autónomas que generen déficit; quedándose en una estructurá mínima si es que son necesarias para garantizar algún servicio público esencial, que lo dudo, en las comunidades autónomas, donde suelen ser agentes de la política propagandística y lingüística del gobierno de turno.


- Volver a permitir la publicidad en la telévisión pública para sostener mejor su financiación.

Podría seguir con unas cuantas más pero para empezar podríamos realizar algunas, en algunos sitios ya se está haciendo, y tanto la lógica como el sentido común deben imperar.